lunes, julio 25, 2022

De lo que he sido que soy

 De lo que he sido qué soy. 

La pandemia ha hecho que vea tan lejano y tan cercano todo. 

Me veo como cuando era una niña de 4 o 5 años, que tenía pesadillas de números cayéndole encima. Ahora así con los años que han pasado, pienso en 2008 como si fuera hace un par de años y en realidad han pasado casi 15 años, pienso en los viajes, en las personas, en los momentos, en las peleas, en las últimas veces, en las primeras veces. Todo va y viene en desorden y yo no tengo fuerzas para ordenarlo, únicamente los observo y recuerdo... 

He pensado mucho en Laura, casi se cumplen 7 años de que falleció, y casi exactamente el mismo tiempo que la conocí, curioso. Ha pasado tan rápido el tiempo, y tengo tantos recuerdos con ella, que parece que es eterna... y es eterna de la manera en la que la recuerdo... la extraño con su locura eterna, la extraño con su primer frase que le recuerdo: "Te vas a quedar no ha venido nadie más", y así fue me quedé en ese trabajo. 

La recuerdo cuando se fue a Zicatela y cuando regresó y todo se fue al carajo. 

La recuerdo imitando a la tesorito, creo que hoy mis recuerdos mayormente la rememoran, no tengo idea por qué, porque ahorita. 


viernes, julio 22, 2022

¿Se termina el amor?

Nunca me había sentido tan agotada de amar como hoy. 
Se acaba el amor, no. Se acaban las ganas.
Nunca había estado en una situación así, en la que si termina mi relación actual, no quiero saber nada del amor durante mucho tiempo.

Tomar decisiones

 He postergado una decisión durante mucho tiempo, mayormente he creído que nunca ha sido un buen momento para ella. Hoy, no puedo decir lo mismo. 

Estoy agotada mentalmente y físicamente

Ya no quiero estar


jueves, abril 28, 2022

Hace 30 años

Hace 30 años, era un martes y yo tenía 10 años e iba en 5to de primaria, leía El Principito. Fui como cualquier otro día a la escuela y cuando regresé al salón después del recreo, sentí en un momento un vacío en el estómago, un ligero dolor en el pecho y como si se me hubiera parado el corazón por unos segundos, una sensación tan extraña que recuerdo detalles como el lugar del salón y la compañera con la que estaba platicando en ese momento exacto. 

Horas más tarde, la madre Isabel, directora de la escuela, me mandó a llamar, primero me preguntó porqué no les había avisado que mi papá estaba en el hospital, en ese momento se me llenaron de lágrimas los ojos, contestó una llamada que entrante, colgó  y me dijo: Liliana, me acaba de avisar que tu papito falleció, el ritmo cardiaco se me aceleró, me costaba trabajo respirar y estallé en llanto. Después me llevó a una capilla y me dijo que me dejaba ahí un momento para que rezara, yo lloraba y lloraba y prometí sería una niña buena. 
Lo que siguió después ese día y los días posteriores,  no lo tengo tan claro en la memoria, flashazos únicamente, supongo que me recogió la Sra Hilda, no sé cómo llegué al velorio,  recuerdo que había tanta gente que no cabíamos en la capilla, llegaba y llegaba gente, recuerdo una caja que una vecina con muy buena voluntad puso para juntar fondos, las palabras del cura diciendo que el promedio de vida en ese entonces era de 60 años y que mi papá había tenido tiempo extra, recuerdo a mis hermanos, me dijeron que si me quería ir a dormir a casa de la Sra Hilda y me aferré con uñas y dientes para quedarme con mi familia, con mi papá, recuerdo el féretro y ver  el rostro tranquilo, como dormido de mi padre, que es en realidad el único muerto que he visto a la cara. 

Al otro día en el crematorio, estaba mi hermano Nacho que le decía pajillas a los popotes, él se tomó una coca mientras esperábamos, tenía muchos años que no lo veía.  Regresando en el camino, en un cerro estaba pintada la frase ¡Viva Cristo Rey!  lo recuerdo porque mi papá era devoto de Cristo Rey. 

Recuerdo llegar a casa y cerrar la puerta de mi recamara y sentarme en el suelo a llorar desconsolada acurrucada atrás de la puerta, casi en silencio para que nadie me escuchara, porque había prometido que sería una niña buena y no iba a dar problemas, quería estar muerta para no sentir todo ese dolor.  También recuerdo que ese día, sentí que una presencia llegó a consolarme que se sentó a mi lado y tomó mi mano y me calmó, siempre he creído que fue Jesús, ese día creí verdaderamente en Dios. 




martes, febrero 22, 2022

Siempre lo supe

 Es febrero, los recuerdos que cada día sin falta me manda facebook, muestran que repetidamente febrero se ha convertido un mes"complicado" por decirlo de alguna manera, es un mes en el que de alguna manera abro los ojos y me preparo para terminar relaciones o trabajos. 

Los finales son tristes, pero lo que es más triste es el sentimiento de haber fallado, de no haber logrado permear el amor profundo, o quizá lo doloroso es saber cuánto tiempo postergas lo inevitable. 

Cuando le conocí, sentí unas enormes ganas de salir corriendo. Siempre quise creer, que su belleza me deslumbró, tiempo después pensé que era mi ángel de la guarda diciéndome corre ahora o después será tarde, a casi 5 años de distancia me pregunto cómo fue que no salí corriendo. 

Creo que el problema es que las dos estábamos un poco rotas y nuestro monstruos se fueron haciendo más grandes, no sé si los míos los ha sentido ella de cerca, yo se que los suyos a mi me absorbieron, me quitaron las ganas de hacer muchas cosas y de disfrutar muchas otras. 

No sé, todo es muy confuso. 

Me pregunto mucho porque una se queda, por miedo al fracaso o a reconocer que te equivocaste, por miedo a quedarte sola, por miedo a lastimar (más), por la ilusión de algo que no será... qué tantas carencias tiene una o que sueños nos compramos o que traumas infantiles arrastramos. 




miércoles, mayo 26, 2021

Arenas movedizas

No tengo idea si es cansancio o si es un vacío profundo.  No sé si es la vida, la crisis de la edad, o la pinche pandemia. 

Nada es como quería, nada es como me lo imaginaba. Ni lo personal, ni lo laboral, ni nada. 

Releo mi historia en este blog, en los recuerdos de Facebook que tiene escritos de twitter, de blip, y de cuanta cosa podía conectar. Y entonces los pensamientos se apelmazan en mi cerebro, me torturan un poco. Mis alegrías, mis sueños, mis tristezas, todo me aturde. 

Recuerdo a la criatura sufriente de la que hablaba Grillo, hace unos años. Y recuerdo también a la gente que alguna vez significó algo para mí, o significó todo. 

También veo muchas cosas que hoy no reconozco en mí, que no las encuentro, que no las tengo. Me falta esa chispa mía.  No conecto con nada, me cuesta trabajo retener las cosas.  Me insisto en que es falta de tiempo, en que es demasiado trabajo, y en esos pequeños instantes que tengo, solo me anestesio el cerebro, netflix o el celular sirven perfecto para eso. 

Siento una enorme tristeza, un hartazgo, siento que estoy en un pantano rodeado de cristales frágiles y en medio de arena movedizas, de las que quiero salir y simplemente no puedo, quiero pero no puedo, me intento mover y no me muevo.  Y a veces, solo quisiera que me tragaran y todo se acabara y ya. A veces tengo muy poquitas ganas de seguir luchando, básicamente porque no sé contra qué lucho.  A veces siento que llevo demasiado tiempo así, sin avanzar hacia ningún sitio. 

Siento que todo lo que toco lo rompo, siento que no puedo nada, que todo lo hago mal, que todo se me sale de las manos.  Y cuando mi yo cuerdo, trata de salir de esa mierda, me bloqueo, no encuentro las fuerzas ni el camino. Y se convierte en un loop interminable porque ahí mi yo tirano, se encarga de ponerme en mi lugar. 

Me siento invisible, me siento perdida. 

Me siento profundamente sola y alejada de todos mis amigos, y cada que alguien pregunta cómo estoy hago un "cambio de ritmo" como diría Laura. Simplemente cambio la conversación o hago un silencio absoluto. 

Quisiera empezarlo todo, de nuevo. 

miércoles, mayo 05, 2021

Me he roto tantas veces

Que hay pedazos de mí que ya no encuentro. Pero que sé y sé y sé, que aún están por ahí. Pero no sé si los quiero encontrar o si lo que quiero es una versión que aún no conozco de mí. 

Me basta cerrar los ojos, para deshacerlo todo y recomenzar. 



...otros accesos a lo no cotidiano, simplemente para embellecer lo cotidiano, para iluminarlo bruscamente de otra manera, sacarlo de sus casillas. Definirlo, de nuevo y mejor...

Platónico

Acostumbraba a escribir muchísimo en este sitio.  Ya no. 
La vida ha cambiado tanto en los 17 años que lleva Paradiso Città y yo he cambiado tanto en estos años. 
No ha sido nada lo que esperaba, a veces ha sido mejor otras tantas ha sido peor.
Cuando inició este blog me causaba conflicto que estaba cerca de cumplir 25 años, oh por dios un cuarto de siglo, extrañamente mi vida la había planeado hasta esa edad, incluso tenía mi bucket list (cosas que hacer antes de los 25). Hoy estoy a unos meses de cumplir 40 años y pienso que después de ese listado de los 25, no volví hacer uno nuevo a pesar de haber dejado inconclusas muchas cosas.
Lo random de este sitio también me recuerda mis amores platónicos, todas aquellas personas que pasaron un rato por mi vida y que me hicieron sentir "literal" mariposas en el estómago o que hacían que se detuviera mi respiración. 
Hace poco vi a alguien que tenía 20 años sin ver, intercambiamos un par de mensajes de voz. Y escucharle me recordó sentimientos que no podía explicar cuando le conocí y que hoy a la distancia puedo nombrar y reconocer. Nos vimos y una enorme felicidad y emoción me invadió y ya. Cómo una película francesa, cuyo final parece quedar inconcluso, porque así es y así está bien que sea. 
Es lindo tener o encontrar esos amores platónicos que inyectan adrenalina y serotonina a la vida y se quedan suspendidos en esos instantes, para regresar a ellos en momentos oscuros y simplemente tener motivos para sonreír. 

lunes, septiembre 21, 2020

Historias desde inconsciente y de ficción

Te miro y sonrío, veo la foto en tu perfil de whatsapp y sonrío.  Hace muchos años que no te veo. Y recuerdo lo increíblemente maravillosa que me has parecido siempre, después de que te conocí y que estabas con alguien más, cuando estuviste soltera, cuando volviste a estar con alguien y hasta cuando te casaste. 

Recuerdo las pláticas que teníamos. Recuerdo las indirectas en redes sociales. 

Me hubiera gustado conocerte antes. Antes de que ella te conociera. Antes de que yo la conociera.Muchas veces fantasié con que hubiera sido alrevés nuestros matches. Me hubiera gustado darme la oportunidad de tener algo contigo aún sabiendo lo peligroso que sería. 

Me hubiera gustado no tener lealtades innecesarias. 

viernes, septiembre 04, 2020

Pandemia

 Pues después de más de dos años, vuelvo a escribir aquí. 

No sé porque he dejado de escribir. Siempre me había servido de terapia, creo que por eso ya no escribo, no dejo de sentir que es un poco patético tener un blog para hablar de uno mismo. Recuerdo que en el 2004 algunos amigos criticaban que contara tantas cosas por acá, yo pienso que era una buena forma de drenar las emociones y por otro lado, cuando vengo aquí y releo lo que escribía, encuentro pedacitos de mí que quizá a lo largo de los años he ido perdiendo o modificando, al final me invade una extraña nostalgia. En fin. 

Hace un rato fui a hacerme la prueba de COVID. Estuve en contacto cercano con alguien que resultó positivo y pues ni hablar, han pasado muchas cosas por mi cabeza, sobretodo después de haber iniciado el año con afecciones respiratorias severas. Pero extrañamente esta situación me hizo recordar cuando me asaltaron en 2008. Me subí a un taxi y se subieron 4 tipos, durante todo el tiempo que me trajeron dando vueltas por la ciudad, pasó por mi mente lo peor, sin embargo llegó el momento en el que me di cuenta que lo que pasara no dependía ya de mí y yo no lo podía controlar, en ese momento fue como si me desprendiera de mi cuerpo, para tratar de no pensar. Hoy a mucho tiempo de distancia, entiendo que mis pensamientos los puedo controlar, las situaciones externas no. Y es por eso que esta situación me recuerda a la otra, esa sensación de desprendimiento y esperar a que todo pase, sin soltar nunca la fe y la esperanza. 


En fin, no he podido dejar de cantar todo el día I love you baby, en un mood de: si me va a cargar la chingada, pues que lo haga mientras estoy bailando. 



Pues, como decimos en Paradiso Città: ¡Felices Trazos!